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Amics Solidaris |
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| Experiencies de Voluntariat |
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(Continuació)
Antes de terminar, pienso que no haría justicia a la realidad humana si no mencionase algo tan reconfortante como cierto. A pesar de los continuos mensajes que intentan vendernos la idea de que nunca ha existido tanta intolerancia, tanta violencia, tanta pobreza, tanta soledad, tanta indiferencia y tantos abusos de autoridad, la realidad es que cada día menos habitantes del planeta nos sentimos abrumados por la penuria, las epidemias, las contiendas masivas, la ignorancia y las setenta horas de trabajo a la semana. Aceptar este hecho no implica negar la persistencia de serios problemas sociales y económicos en nuestro tiempo. Pero los apuros presentes no son tan graves como antes. Casi siempre sentimos que entre todos podemos hacer algo para solucionarlos o, al menos, aliviarlos. Y es que, hoy, la humanidad es más bondadosa y solidaria que nunca. Millones de voluntarios y voluntarias, ángeles anónimos, lo demuestran cada día con sus actos generosos y altruistas, convencidos de que la felicidad está hecha para ser compartida con otros.
Desde un punto de vista personal, durante treinta y tantos años he trabajado en el campo de la salud pública de la ciudad neoyorquina, tratando con los males y las virtudes de este pueblo. La lección más importante que he aprendido en este tiempo es que nuestra tarea diaria consiste en ayudarnos unos y otros. Estoy convencido de que los grandes temas de hoy, en sus raíces, son los mismos que en 1843, cuando el escritor inglés Charles Dickens, en su cuento Canción de Navidad, creó el personaje de Jacob Marley, aquel comerciante amargado, mísero y huraño que aprendió demasiado tarde la lección fundamental de que «el mejor negocio es el bien común». De hecho, los grandes temas de hoy son los mismos que cuando el profeta judío Juan Bautista, hace algo más de dos milenios, dijo aquello de «quien tenga dos vestidos, que preste uno a quien no tiene ninguno».
Luis Rojas Marcos
Conferència pronunciada a la jornada
Voluntariat: una oportunitat per a la participació Barcelona, 23 d'abril de 2001.
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